Más allá de lo alto del
río, decían los Guanes para referirse al hermoso pueblo que hoy conocemos como Aratoca.
Aratoca pertenece a la provincia
Guanentina, conformada por los municipios de San Gil, Aratoca, Barichara,
Curití, Valle de San José, Encino, Coromoro, Cabrera, Páramo Villanueva,
Jordán, Pinchote, Charalá, Mogotes, San Joaquín, Onzaga, Ocamonte y Cepitá.
La ubicación de Aratoca
es estratégica, ya que se encuentra sobre la troncal Bucaramanga – Bogotá. Con
un tiempo aproximado de 1 hora de Bucaramanga, capital de Santander y a 45
minutos de San Gil, con una distancia de 370 km de Bogotá. Altitud: 1.800 msnm.
Aratoca limita por el
norte con Los Santos y Piedecuesta, por
el sur con Curití, por el oriente con Cepitá y por el occidente con Jordán.
Aratoca con su ubicación
en la cordillera oriental, tiene una
temperatura de 20 °C. Aratoca inicia en el puente de Pescadero, allí finaliza
su frontera con el municipio de Piedecuesta, cubre el imponente cañón del
Chicamocha aquí se ubican varias de sus
veredas y el famoso paradero turístico conocido como Chiflas. Desde allí solo
queda alcanzar al ramal de Aratoca donde con un recorrido de 5 minutos, podemos
llegar a su casco urbano.
Aratoca es llamada “La
ciudad de las colinas” y es fácil entender
por qué, ya que se encuentra rodeada de pequeñas colinas que cubren el pueblo
con abundante vegetación, prodigándola de árboles que hacen sentir al visitante
en un espacio agradable, como habitando un jardín.
Visitar a Aratoca no es
solo encontrar un paisaje santandereano puerta de entrada al gran cañón del
Chicamocha, sino tener la oportunidad de
interactuar con gente maravillosa. Sus habitantes son amables, alegres y
cordiales. Su mayor característica es
el emprendimiento, porque su convicción es el trabajo.
Aratoca es un pueblo
tejedor de la fibra de fique, especialmente el producto conocido como “sacos” utilizado
para empacar diferentes productos agrícolas en varios municipios, no solo de Santander
sino de Boyacá. En Aratoca el 80% de las familias elaboran dichos empaques como
una tradición artesanal.
Con el transcurrir del
tiempo ha disminuido la producción de saco de fique, porque paulatinamente este
empaque ha sido remplazado por la fibra sintética y pocos productos son empacados
en costales de fique. Así que sus artesanos se están diversificando buscando otras
formas de utilizar esta fibra natural.
Aratoca
y su pasado colonial.
Según la página oficial
de la administración municipal, “Aratoca
fue fundado el 5 de agosto de 1750 por don Domingo de Rosas, don Francisco Espinosa,
don Antonio Salgado y don Antonio Flórez. El acta de autorización para la fundación
fue firmada por el virrey José Alfonso Pizarro, luego de haber cumplido los
requisitos legales exigidos por la ley virreinal para la fundación de nuevas
ciudades. Los fundadores se encargaron de trazar las calles con cordel y de
levantar los planos de la iglesia y el cabildo municipal. El nombre con el que
quedó registrado el pueblo en los archivos del virreinato fue Villa de Nuestra
Señora de las Nieves y Santiago el Mayor de Aratoca”.
Como recuerdo de esa época
colonial podemos observar hoy la Iglesia Nuestra Señora de las Nieves que enmarca el parque principal del municipio.
Es una construcción en
piedra realmente imponente, muchos la consideran una joya del arte colonial en Santander.
Esta construcción junto
con la Capilla Jesús Nazareno considerada como el primer templo del municipio, es
evidencia de un pasado colonial que impactó estas tierras guanes.
Capilla Jesús NazarenoSegún la investigación “Configuración
de paisajes coloniales en el territorio Guane, Santander (Colombia) Ardila Luna”
nos comenta que: “Los Guane fueron el grupo social más representativo del
actual Departamento de Santander que los españoles encontraron al momento de la
conquista en 1540. Los guanes hacían parte de "los paganos
organizados", es decir, de sociedades complejas o cacicales cuya religión
adoraba al sol (Amodio, 1993). Este grupo, hoy desaparecido, habitó gran parte
de la región andina santandereana y el número de indígenas disminuyó
rápidamente debido al impacto mismo de la colonización y a los procesos de
mestizaje. Fueron esencialmente agricultores, ocuparon diferentes pisos
térmicos para la complementariedad de productos y el eje de sus asentamientos
lo marcaban las fuentes de agua y la calidad de los suelos (Arenas, 2004). El territorio
guane fue colonizado en su totalidad, aún ante la escasez de oro y otros
metales preciosos. Los españoles fueron ocupando poco a poco el territorio e
iniciaron el proceso de transformación del paisaje a partir de la fundación de
pueblos, apertura de caminos, creación de hatos y estancias, introducción de
plantas y animales del viejo mundo, la religión católica, el sistema legal y
racial propio de lo colonizadores1”.
“La repartición de
encomiendas fue una de las primeras medidas tomadas por la Corona para la
obtención de recursos de la tierra en las nuevas colonias, también para evitar
el pillaje o la sobreexplotación indígena frente a una demanda de recursos por
parte de los recién llegados (Colmenares, 1987), y así mismo de consolidar su
dominio sobre los indígenas de todo el territorio americano. Para el territorio
guane fue el conquistador Martín Galeano, en 1540, quien repartió las
encomiendas entre sus hombres antes de regresar a Vélez con la satisfacción de
haber conquistado y pacificado los pueblos Guane (Simón, 1982). Posteriormente,
entre 1540 y 1560 los indígenas fueron visitados por un funcionario de la
Corona para ser tasados y censados, en el archivo documental del AGN no existe
evidencia de esta visita, pero es referenciada por la visita de 1560 que verifica
si los indios están pagando la tasa estipulada previamente, por lo menos en
algunos pueblos (AGN.VS. 2, 5-12)”2.
Simultáneamente
se inició el proceso de urbanización con la creación de los pueblos de indios y
asimismo la institucionalización de las dos Repúblicas: la República de
Españoles y la República de Indios, de esta manera se mantenía la separación de
los dos grupos humanos para garantizar el bienestar del imperio y el de sus súbditos.
Esto responde a lo propuesto por Pachón, ya que para los españoles colonizar
significaba poblar, es decir, urbanizar. Viviendo juntos y agregados, como
mencionan las visitas a la tierra, se construía "el marco adecuado para
lograr la deseada 'humanización' y el acceso a la nueva religión no podía ser
otro que su agrupamiento en pueblos" (Pachón, 2002, sp).
Este
proceso de repartición de encomiendas y de creación de pueblos en el marco de
las dos Repúblicas es evidencia del cambio de una territorialidad Guane a una
colonial. Los españoles transformaron el territorio guane a partir de la
construcción de nuevas territorialidades expresadas en provincias, ciudades y
pueblos, construyendo las líneas imaginarias de las que habla Mbembe (2005).
Esto nos permite entender que el territorio se construye a partir de la
territorialidad y que esta "implica la afectación y la incidencia que
marca, delimita y ejerce control de un espacio, transformándolo en territorio
(Echevarría, 2000, 25)3. El
componente militar de la Conquista puede ser un elemento fundamental para
comprender dicha aceptación, pues los españoles vencieron a los poderosos
caciques guanes y ganaron un espacio entre los indígenas, ya fuera bajo el
reconocimiento real de su supremacía -justificado mitológicamente o bajo los
términos del miedo o el establecimiento de alianzas. Galeano estableció una
alianza con el cacique Chanchón a quien le dijo que "vivirían seguros en
sus tierras, sin que nadie les ofendiese, pues ellos en pago de su amistad y
tributos que pagasen al Rey y a su encomendero en su nombre, se obligaban a
defenderlos de quienes los quisiesen ofender" (Simón, 1982, T IV: 30)
(Cursiva mía). En un segundo momento, los españoles establecieron unas
relaciones de protección, cuidado físico y espiritual, dando a los indígenas el
vestido, comida y herramientas (AGN. VS. 2,5), situación que afianzó la
relación entre dominadores y dominados, sin que esto implique que no existieran
procesos de resistencia”.
Estas citas tomadas del
trabajo de Ardila Luna nos pueden dar una idea general del impacto sobre los habitantes
Guanes originarios de estas tierras y el proceso colonizador cuyas huellas
podemos observar hoy especialmente en la arquitectura de algunos pueblos de Santander.
Símbolos de Aratoca.
Bandera de Aratoca.
Escudo de Aratoca.
1,
2, 3. Configuración de paisajes coloniales en el territorio Guane, Santander
(Colombia) Ardila Luna, D. (2010). Configuración de paisajes coloniales en el territorio
Guane, Santander (Colombia).